Introducción: UNE-EN 16001:2010
La Norma UNE-EN 16001:2010 Sistemas de Gestión Energética fue publicada en el año 2010, deriva de la Norma europea EN-16001:2009. El objeto de está Norma, era armonizar las Normas de los distintos Organismos de Normalización a nivel europeo en referente a Standards de Gestión de la energía, y permitir:
Las características principales de esta Norma eran las siguientes:
La Norma UNE-EN 16001:2010 se sustentaba en los siguientes pilares:
No obstante, a pesar de ser el marco de referencia a nivel europeo y español en cuanto a Normas referidas a Sistemas de Gestión de la energía, no fue ratificada en la Organización Internacional de Normalización (ISO) debido a las reticencias del sector industrial estadounidense, representado en ISO por ANSI (American National Standards Institute).
Es por ello, por lo que se decide la creación de una Norma Internacional ISO, que sea ratificada por todos lo miembros de ISO, que sirva como marco para el establecimiento de Sistemas de Gestión de la Energía y que dé respuesta al cambio climático y a la proliferación de Normas nacionales de gestión de la energía. Así, en el año 2011 se redacta bajo consenso de todos los miembros de ISO la Norma UNE-EN ISO 50001:2011 Sistemas de Gestión de la Energía.
Con la publicación de la UNE-EN ISO 50001:2011, las entidades de certificación ya no podrán emitir nuevos certificados frente a la UNE-EN 16001:2010.
Transición UNE-EN 16001:2010 a UNE-EN ISO 50001:2011: principales cambios
La Norma UNE-EN ISO 50001:2011 Sistemas de Gestión de la Energía, al igual que la UNE-EN 16001:2010, basa su enfoque en el modelo PHVA (planificar-hacer-verificar-actuar).
El propósito de esta Norma es establecer el marco de referencia para que las Organizaciones puedan:
Las novedades introducidas por la Norma UNE-EN ISO 50001:2011 en relación a la Norma UNE-EN-16001:2010, y que las empresas ya certificadas en bajo la Norma UNE-EN 16001:2010 deben de tener en cuenta para adaptar sus Sistemas de Gestión de la Energía, son los siguientes:
1. Revisión energética (punto 4.4.3):
La organización debe desarrollar, registrar y mantener una revisión energética. La metodología y el criterio utilizados para desarrollar la revisión energética deben estar documentados. Para desarrollar la revisión energética, la organización debe:
a) analizar el uso y el consumo de la energía basándose en mediciones y otro tipo de datos, es decir:
b) basándose en el análisis del uso y el consumo de la energía, identificar las áreas de uso significativo de la energía, es decir:
c) identificar, priorizar y registrar oportunidades para mejorar el desempeño energético.
Se recomienda que para dar cumplimiento a este requisito, se realice una auditoría energética, sobre todo en las fases iniciales de implantación de la Norma. Dicha auditoría energética, si bien es una foto fija de la situación energética de la Organización en relación con el uso de la energía, aporta una imagen de las fortalezas y debilidades en cuanto a uso y consumo de la energía, plasmando posibles áreas de mejora, coste y periodo de retorno de esas mejoras, etc.
2. Línea de base energética (punto 4.4.4):
La organización debe establecer una(s) línea(s) de base energética utilizando la información de la revisión energética inicial y considerando un período para la recolección de datos adecuado al uso y al consumo de energía de la organización. Los cambios en el desempeño energético deben medirse en relación a la línea de base energética.
Deben realizarse ajustes en la(s) línea(s) de base cuando se den una o más de las siguientes situaciones:
La(s) línea(s) de base energética debe mantenerse y registrarse.
Para comprender este requisito, inicialmente debe de quedar claro el concepto de línea de base energética. La Norma UNE-EN ISO 50001:2011 la define de la siguiente manera: “referencia cuantitativa que proporciona la base de comparación del desempeño energético”. Se podría entender que es el consumo de energía respecto a un periodo de tiempo determinado e introduciendo variables para normalizar dicha línea de base que puedan afectar al uso y/consumo de la energía (pej: grados día, nivel de ocupación, ratios de productividad, etc..); la línea de base energética deberá de servirnos para calcular los ahorros, siendo una referencia del antes y después de implementar acciones de mejora del desempeño energético.
3. Indicadores de desempeño energético (IDEN’s) (punto 4.4.5):
La organización debe identificar los IDEns apropiados para realizar el seguimiento y la medición de su desempeño energético. La metodología para determinar y actualizar los IDEns debe documentarse y revisarse regularmente.
Los IDEns deben revisarse y compararse con la línea de base energética de forma apropiada.
Señalar que los indicadores de desempeño energético (IDEN’s), no podrán obtenerse mediante estimación, sino que se deberán de establecer mecanismos de seguimiento y medición cuantitativos (bien mediante contadores en continuo o bien mediante una campaña de mediciones que aseguren que el tiempo de muestreo sea coherente con el uso y consumo de la energía). Los dispositivos de seguimiento y medición del desempeño utilizados han proporcionar información exacta y repetible; recae en la Organización la responsabilidad de mantener los registros derivados de las calibraciones y otras formas de establecer la exactitud y repetitibilidad de las mediciones.
Es muy importante que los IDEN’s se han de intercomparar con las líneas de base energética establecidas por la Organización. Se pueden utilizar estas Líneas de base como valor de referencia a la hora de establecer los IDEN’s de la Organización.
Autor: Ignacio Ferrao Rodríguez (Área de Consultoría)